domingo, 16 de enero de 2011

Que triste es todo


Porque el calor de los aplausos no estara siempre ahi,
porque los sueños acaban por quemarse,
y tu sin darte cuenta ...
la verdad acabara con nuestras vidas .

Tenemos limitaciones,
siempre viviremos con opciones,
porque cuando parece que ya nada puede ir peor,
sentimos otra apuñalada de dolor

. . .

Cualquier solución entraña nuevos problemas
y hace falta mas,
mas que un te quiero
para poder amar sin esfuerzo
sin sufrimiento

y aunque encuentres a alguien tan dulce,! tan ducle como el azucar !
el bote algun dia se derramara
y tendras que volver a empezar,
y volver a arriesgar

porque, nos duele pensar que no hay final
nos duele aun mas si lo hay,
y solo existe el consuelo,
de vivir en el recuerdo

. . .

Cada dia un motivo mas,
un lugar mas donde llorar
un lugar donde recordar
nuestra inocencia perdida.

. . .

Un lugar donde dar el ultimo beso ...
donde enseñar tu mejor gesto
un lugar, que se pueda quemar .

jueves, 13 de enero de 2011

Un sueño


Cierro los ojos... te veo... la más esplendorosa flor, fuente de todos mis deseos... Una hermosa flor, cuyo olor embriagador inunda mi nariz, mi pecho... Puedo olerte desde relativamente lejos, y por ello me gusta que te acerques, para olerte mejor... (no como el lobo)

No me conformo con olerte, ahora que estás cerca puedo apreciar, aún más , cada una de las líneas de tu cara... mejillas blanquecinas, que fácil tornan a sonrosadas... Tu nariz, tu preciosa naricilla, que en más de una ocasión a topado con la mía y ha fomentado caricias...Tus orejas, hermosas como su dueña, pequeñinas como su dueña y las mejores mensajeras. Han transmitido mis palabras a cambio de nada y han servido, además, para regodearme en los paseos que doy por ellas... en ocasiones con mis labios, en ocasiones con mi lengua... Tus ojos, difuminadas esferas que me separan de la realidad... lanzan miradas... radiantes como el sol, que en mas de una ocasión, me han hecho perder la razón y la noción, la noción de lo que es mi vida y lo que es mi utopía, si es que a estas alturas contigo, hay alguna diferencia.

Los detalles descritos me hacen soltar una sonrisa, imposible de contener. Y mi sonrisa me lleva de golpe hasta la tuya, que siempre que te miro y sonrío pensando en lo feliz que soy contigo, te evoca una grandiosa y adorable sonrisa, en la que tus hermosos labios; dulces, tiernos, sonrosados y alas de mis fantasías y sueños cuando me concedes uno de tus maravillosos y preciados besos; se retiran para dar a conocer tus dientes. Dientes blancos, pequeños y espejos, en los que gracias a tu sonrisa puedo ver reflejada mi propia felicidad.

Mi propio cielo


Sí, mi propio cielo, porque es el nombre de la canción que me enamoró e hizo que me quedara enganchado al rap y me jode cuando algunos idiotas van a hacerse el listo y joden este arte.

Por cierto para enterarse, hay que leer mi anterior entrada: ¿Nuevo rap? Vaya hombre...

Bueno, esto va para los listos que van de artistas novicios diciendo que son raperos. O diciendo que hacen rap. Yo no hago rap, pero si puedo rimar. Y ya que esta seudo-gente lo hace diciendo que es rap, además de hacerlo mal, pues yo que lo hago mínimamente bien, sin decir que es rap merezco ser aprobado, ¿no?

Cópiense si quieren. La calidad ni se crea ni se destruye, mucho menos se transfiere, simplemente se deja llevar y fluye.

Bien, esto va sin una base, no habrá música de fondo, pero sí un ritmo, ahí dejo expuesta mi clase. Rimar es un arte, ¿qué hacen estos monos? ¿monos con pinceles? No es un juego, igual para estos toletes sí lo hago con un aspecto lúdico, mas es típico ver este tipo de estúpidos que no saben lo que hacen tirando por suelo esfuerzo de muchos, haciendo esfuerzos inútiles mímicos. Yo dejaré por el suelo sus aviones con aluviones de rimas, que les llevarán a las cornisas, pero no hay prisa, esto irá despacio, sonará profundo y dirá mucho, como un clásico.

No seré críptico, me dejaré llevar por mis instintos y les daré tal paliza a esos cerebros putrefactos que resultará ilícito. No uso artefactos, pero si un grandioso arte y os dejo K.O. en este acto. No hay nada más claro, sois unos pringados y al intentar haceros el "caco" me habéis cabreado. Usaré estas palabras como dardos, muy exactos.

Vaya espero que estas rimas no hayan molestado, porque las que vendrán ahora os dejarán muy cabreados. Es que a veces me harto de ver a un montón de idiotas subidos a un escenario dando por culo y sin haber tocado un diccionario. Soy un vendedor ambulante, voy casa por casa enseñando mi muestrario, herramientas sin fin, para dejar rotos a los tontos que no tienen de inteligencia ni el mínimo más precario. Tu puerta toco, abre, observa mi semblante que no puede ser más desafiante y prepárate para recibir de un buen golpe un lección de arte. Soy gasolina y tu mi encendedor, sabes peor que la orina, ahora esta claro que ha venido defectuoso tu lote. Yo haré que se esfumen esas ganas estúpidas de extender tu asqueroso perfume. Y sufre, mientras que sobre ti mi rima escupe, a ver si tu mente se vuelve un poco más lúcida, que tu subnormalidad es aún peor que el azufre.

Ya que tú alardeas de tu idiotez de forma impúdica, no me queda otro remedio que darte unos azotes y dejarte mi rúbrica. Mostrarte mi estilo y mis dotes, que cuando estoy yo no hay más colores. Te advierto, no sea que con mi filo tengas un choque. Si abres la boca a mis oídos los asaltan tremendos dolores, para que huela bien le dejaré colgado un ambientador olor al bosque. A bosque sí, para que te sientas en casa, ya estás rodeado de miembros de tu casta, permíteme que te muestre yo ahora mi raza.

Ya sé que con fuerza golpea mi maza, pero ya queda poco, aguanta, aunque mis rimas no suelan ir para tu tipo de ratas de vez en cuando me rebajo y solo con el postdata, podría dejarte en el suelo tirado. Ya lanzados unos cuantos de mis clavos, lo voy ya dejando. Que con la inteligencia que llevas demostrada, me parece que ya te he escrito demasiado, para ti, espécimen de cerebro despojado.

Un día de lagrimas...


¿Escribiendo sin inspiración?¿Escribiendo sin un tema mínimamente definido? Es grave... lo sé, no suelo hacerlo, pero tengo ganas de escribir, porque es lo único que me distrae un poco de esta situación... porque es lo único que me deja sacar un poco de este fuego que me quema, y sobre todo, de forma controlada, sin gritos ni lágrimas...

Sin nada que respalde mi escritura no aporto rima alguna, cualquier aparición de ella es coincidencia pura...

Es frustrante hallarme en esta situación. Es frustrante el pensar que una simple frase me traiga hasta este lado. Este lado de la mampara, de cristal irrompible, posee una única cerradura y no tengo la condenada llave... al otro lado mi felicidad, esa odiada parte de mi vida que me da a probar un poco de su sabor, es tan dulce... y más tarde me lo arrebata y lo único que deja es un pozo, oscuro, maloliente, frío e incomodo... amargura...

Muchas veces he dicho - "No me gusta llorar...", a lo que responde - "¿Tú llorando? No caerá esa breva...". Ojalá fuera verdad eso de lo que tú estás tan segura... Hay formas y formas, lo que mi alma solloza mi boli lo transforma y lo transmite al papel, mis dos mayores confidentes, a ellos legados los más grandes despojos, los más grandes gritos de odio, la mayor pena, la más irresistible frustración... mis lagrimas... ríos de tinta.

Ríos que desembocan en este mar blanco y lo colorean para dar forma a mis penas y dejan constancia plena de que soy una mierda, gigante y que anda, pero al fin y al cabo cada uno es lo que es. Yo estoy condenado a no olvidar jamás el sabor amargo de este lado de la habitación... rincón en el que me dedico a añorar la bonita ilusión. La bonita ilusión de mi sonrisa, el recuero de su sonrisa...

Si estoy así, vago de un lado a otro falto de un punto en el que fijarme. Un cabo al que agarrarme e ilustrar en un tapiz mi imagen; el tiempo a un lado, el mundo al otro, yo por mi lado en mi mundo. Ese mundo en el que sucumbo a la tentación de Felicidad, pero tarde o temprano Soledad me reclama y Felicidad me la juega dejándome caer... veo como se aleja de mí desde lo alto de su altar, mientras, yo caigo y atraigo hacia mí las ansias desesperadas por sonreír... escribo, no grito porque mi pecho con tanto golpe está lánguido...

Ilícito es lo infringido para mis recién adquiridos ideales de vida, no quería llorar, no quería escribir nada relacionado con esta situación de pena e indiferencia... Pues la maza del mundo me golpea y rompe mis regalos, en los que guardo esperanza y amor, nada es mío, todo es para regalar...

Parece que "al de ahí arriba", si es que existe, le molestaba que todo fuera bien, que tuviera una sonrisa para mí solo y otra más de la que preocuparme...

Los silencios dicen más que las palabras acerca de tus sentimientos, las miradas despejan toda duda... Se han clavado en mi corazón profundas lanzas, la sangre que mana se mezcla con mis lágrimas y sale este llanto, consolidador de que la felicidad bien poco dura y a ratos llena tu vida de amargura...

Normal no, hazlo a tu estilo. Hazlo diferente.




No pretendo ser diferente,
lo soy.
Me cargo de optimismo
aunque pocos me comprendan a día
de hoy.
¿Por qué hacer más de lo mismo?
¿De qué tenemos miedo?
¿Del paraíso? ¿Del abismo?

No sigo una métrica.
Peco de propioestilismo,
y no por ello me avergüenzo.
Invento neologismos
que jamás serán admitidos.

No tengo reglas,
tan solo ideas
que nublan mi cabeza.
Mi única norma:
no hay normas.

Puedo
hacer
esto
sin
miedo.
Y reír después de verlo, un momento, un diminuto momento.

"La poesía tiene que ser así,
tiene que rimar,
debe poseer un tema
o algo dado de qué hablar
un ritmo ha de llevar,
si no, está mal."

¿Sabéis qué os digo?
Iros a cagar.

Mientras vosotros os encerráis
y avecináis a la obsesión
de la perfección,
yo seguiré haciéndolo subjetivamente perfecto...
y me divertiré con ello.

No vivo por y para alguien ni algo.
Tan solo acompaño,
¿hago acaso daño?

He perdido la cabeza
y no tengo prisas en encontrarla.

jueves, 6 de enero de 2011

Un día entre regalos invisibles

Me desperté de la cama a eso de las 15 horas, algo lógico teniendo en cuenta que tomé asiento con intenciones de dormir en mi cama (bueno, en la de mi hermano...) a las 3 y pico y que además no lograba alcanzar el sueño. Un día normal como otros tantos... ¡ah no, espera... que hoy es 6 de enero, los Reyeeeeees! Digamos "un día normal para mí, y para -casi- el resto de España, uno mágico -y consumista-". Sí, porque en mi casa los Reyes Magos nunca existieron, Papá Noel existió en la imaginación e ilusión mía y de mi hermano.

Con cara larga y de recién levantado, descendí escalón por escalón mis escaleras e hice un poco de zapping. Solo había películas horribles o ya comenzadas desde hacía un buen rato (si señores, ¡no había Sálvame hoy!). "Vaya mierda" pensé (no por Sálvame, obviamente, sino por la programación en general). Así que subí de nuevo, escalón por escalón, encendí el ordenador y vi que no había nadie conectado. "Reyes..." supuse. Me dispuse a esperar entonces a mi madre que llegaría de trabajar a las 16 y me había prometido salir a comer.

Permanecí frente a la pantalla ojeando indistintamente la red, hasta que llegó la hora. Oí sus ruidosos pasos a golpe de tacón. No tenía buena cara. De hecho, casi sin decir ni hola, se encerró en su cuarto angustiada. En definitiva y ya que no quiero transmitir este tema por el blog por circunstancias lógicas, salí a "almorzar" yo solo. Eran casi las 17, de ahí que ponga almorzar entre comillas.

Así llegué a aquel bar-restaurante-hamburguesería-pizzería-cafetería al que suelo ir en estas ocasiones, nada especial, pero si barato y bueno, al Sole:

- Unas papas locas sin mostaza, una hamburguesa especial y para beber una Coca-Cola.
- Perfecto. ¿Hielo y limón con la Coca-Cola?
- Si, por favor.

Estaba ahí sentado, en una silla enfrente de una mesa que se encontraba en la terraza. Dos niñas correteaban dentro y fuera del local, sembrando un cabreo épico pero disimulado por parte de los camareros. A mi izquierda, tres señoras cotilleando no sé muy bien de qué (ni me importaba), que tan solo bebían y fumaban. Podían hacerlo en casa por menos dinero, pero no, lo hacían allí. Y a mi derecha, otras tres mujeres vestidas como quinquis quinceañeras teniendo sus 35-40 años las cuales hablando entre sí ya gritaban y reían de un modo exagerado con chistes típicos de gente de ese estilo... "que esa iba más fea por fin de añoooooo... ¡jaja, jeje, jijiiiiiii!" y variantes de ésta. Estaban en la mesa junto a un hombre, Don Jerónimo, de 89 años (sí, me enteré de cuál era su nombre y de la edad, así de alto hablaban) el cual, supongo que debido a la edad, casi no oía ni hablaba, simplemente estaba... ni siquiera sonreía. Imagínense cuan alto podían llegar a chillar con el anciano al que, una que parecía ser su hija y con una caniqueta (dícesese de una chaqueta digna de canis o quinquis) marca XTG -sí, esa de los calzoncillos- llamaba "paaaaapaaaaaa" cual gitana.

Un lugar con tanto barullo no era el propenso para pararse a pensar y reflexionar en una fecha tan marcada en el calendario. De hecho, no lo hice hasta ahora. Tan solo observaba con un tanto de asco pero siempre desde el respeto. "Espero no llegar a ser nunca así" pensé.

Me trajeron educadamente mi hamburguesa especial, mi Coca-Cola y mis papas locas... ¡joder, mostazaaaaa!

- Uy, lo siento, te las cambio... - enseguida se dio cuenta el camarero del error. Me cae muy bien, y sé la putada que debía ser cambiármelas. Además, no es justo, tanta gente muriendo de hambre...
- No te preocupes - respondí - no moriré por un poco de mostaza. - O por un poco de esa mierda entre dulce, amarga, ácida y agridulce la cual me produce repelús. Paciencia, Ricky, paciencia.

Comencé a tragarme sin pensármelo demasiado mi comida. Mi salsa con un poquito de papas y mi perfecta hamburguesa. Tan perfecta que no se desmontó. "Perfecto," me dije, "por fin una comida confortante." Porque llevaba unos cinco días comiendo y quedándome con hambre, y a la hora de llegar a casa me llevaba la tremenda desilusión al recordar que no hay nada listo para comer.

Abro la cartera para pagar los 5'20€ y entonces la vi. Vi esa foto que no estaba muy seguro de si quería verla o no. ¿Tan solo una foto? Es un mar de recuerdos reflejados en una sonrisa, una jodida sonrisa, tan preciosa como diábolica -y forzada-. "Nunca fuiste mía, pero si lo fuiste en mis sueños, en mi imaginación, en mis ilusiones. ¿Escapa acaso eso de la realidad? Te quise en otro mundo. En otro en el que a tu modo me querías. Ahora, tan solo eres un recuerdo. Eres como ese recuerdo desesperanzador de lo que en realidad nunca tuve, resumido y recogido en una foto de carnet. Una puta foto de carnet. Aún recuerdo cuando me la diste y lo que me dijiste... 'Joder, en esta salgo fea, Ricky... otro día te doy otra.' 'Pues para mí no sales fea. Y sé que es una escusa para no darme ninguna. Dame ésa, me conformo. ¡Pero si sales preciosa!' 'Vale...' Fuiste el objetivo de distintos escritos míos. Aunque lo niegues, me enamoré. Plasmé una pequeña parte de lo que sentía, nadie podría imaginarlo. Deseé andar eternamente agarrado a ti, tu mano y la mía juntas. Incluso cuando me insultabas hacías sentirme más vivo que nunca. La esperanza de ser algo más me mantenía a tu vera. Hablábamos hasta horas inimaginables. Y lograste hacerme reír a carcajadas, sonreír con extrema sinceridad, sonrojarme, ilusionarme, desilusionarme... llorar, llorar desesperadamente. Ahora he de olvidarte. Debería olvidarte. 'Cosas de chiquillos' pensarás. 'Si tú no sabes, yo si sé' tenía que haber pensado. Pero, espera... ¿cómo quieres que te olvide, si cuando empiezo a olvidarte, recuerdo que estoy olvidando y pienso de quién trato de olvidarme y comienzo a recordarte de nuevo? Si todo fuera como un lenguaje binario, bastaría con un 0 o un 1 para alcanzar mi propósito. Pero todo es mucho más. Ahora, ¿qué he de hacer con la "nimiedad" esta? Cualquier acto sería masoquista. Podría tirarla, quemarla, esconderla, guardarla, devolverla, regalarla, arrgugarla, colgarla, enmarcarla -¿una foto de carnet?-, comerla... bueno, y más cosas. Pero algo que siempre perdurará será el recuerdo. Lo siento. Y no por ti, sino por mí. Perdona Ricky. Soy tu conciencia hablándote desde el subconsciente. Recuérdalo: te quise."

Pagué. Me puse los cascos y me largué. Entonces, escribí esto.

domingo, 2 de enero de 2011

Ideas ilógicamente lógicas

Era un día como cualquier otro. No ocurría nada especial. Simplemente pasaban los segundos, minutos y horas, envueltos en un entorno tranquilo y silencioso. Las nubes no eran suficientes para esconder totalmente al sol, tan solo parcialmente; aunque el sol tampoco era suficiente para iluminar todos los alrededores. Entre toda esa armonía, unas gotas que "levitaban" y que eran empujadas por un fuerte y bastante gélido viento, imperceptibles al sentido de la vista, pero sencillamente -y mucho- captables al tacto, me bañaban en agua sin exageraciones. Mi jersey gris se empapaba poco a poco, al igual que mis pantalones y mi -casi largo- pelo. Podía haber sido una situación incómoda para muchos; para mí no lo fue. A pesar del frío y de la incomodidad que suponía andar mojado y, por tanto, hacer más notable la frigidez, me sentí tan libre como la brisa que azotaba todo lo que me rodeaba, incluyéndome a mí, obviamente. Me encontraba "por encima de las estrellas"...



Sí. "Higher than the stars".

...

Avisté a mi derecha, como rodeando las montañas que se alzaban sobre mí, un fenómeno totalmente explicable, pero con un toque mágico y misterioso... un enorme y perfectamente arqueado arcoiris. Fue entonces cuando de verdad pensé en cuan estúpidos podemos parecer viviendo entregados a una idea, a una única idea. Dependemos de ésa hasta tal punto de actuar no como deseamos, sino presos del "qué será lo mejor". Rogamos por ella. Morimos por ella. Vivimos por ella. Hablamos por ella. Actuamos por ella. Pero el tiempo pasa... y "ella" acabará cayéndo, la desechamos, demostrándonos lo estúpidos que fuimos y dibujando una perfecta sonrisa de oreja a oreja en nuestro rostro al ver que nada era como pensábamos sino que todo era mucho más.

Estoy escribiendo en abstracto, pues mi mente se encuetra así. Perdida y confusa. Formándose... continuamente cambiando. Cambios y más cambios. Probablemente al leer esto no saques ninguna conclusión lógica. Yo tampoco la he sacado. Pero, ¿hay acaso algo lógico en este mundo?

A veces resulta extremadamente complicado distinguir lo real de lo imaginario. Hacerte la idea de que no todo es como deseas que sea... pero, ¿son acaso los deseos reales? ¿Podemos vivir de los deseos? ¿De la esperanza? Confusión y más confusión es la que surge en mi cabeza cuanto más piense. La misma confusión que te está surgiendo a ti ahora mismo. Esa que hace que pienses: "este tío está zumbado... no se entiende nada".

Releeré esto dentro de años... o quizás no tanto... meses, o incluso semanas... y pensaré en lo estúpido que puedo resultar a veces. Entonces sonreiré, al ver que todo es mucho más.

En la lógica se encuentra lo ilógico.