jueves, 13 de enero de 2011

Normal no, hazlo a tu estilo. Hazlo diferente.




No pretendo ser diferente,
lo soy.
Me cargo de optimismo
aunque pocos me comprendan a día
de hoy.
¿Por qué hacer más de lo mismo?
¿De qué tenemos miedo?
¿Del paraíso? ¿Del abismo?

No sigo una métrica.
Peco de propioestilismo,
y no por ello me avergüenzo.
Invento neologismos
que jamás serán admitidos.

No tengo reglas,
tan solo ideas
que nublan mi cabeza.
Mi única norma:
no hay normas.

Puedo
hacer
esto
sin
miedo.
Y reír después de verlo, un momento, un diminuto momento.

"La poesía tiene que ser así,
tiene que rimar,
debe poseer un tema
o algo dado de qué hablar
un ritmo ha de llevar,
si no, está mal."

¿Sabéis qué os digo?
Iros a cagar.

Mientras vosotros os encerráis
y avecináis a la obsesión
de la perfección,
yo seguiré haciéndolo subjetivamente perfecto...
y me divertiré con ello.

No vivo por y para alguien ni algo.
Tan solo acompaño,
¿hago acaso daño?

He perdido la cabeza
y no tengo prisas en encontrarla.

jueves, 6 de enero de 2011

Un día entre regalos invisibles

Me desperté de la cama a eso de las 15 horas, algo lógico teniendo en cuenta que tomé asiento con intenciones de dormir en mi cama (bueno, en la de mi hermano...) a las 3 y pico y que además no lograba alcanzar el sueño. Un día normal como otros tantos... ¡ah no, espera... que hoy es 6 de enero, los Reyeeeeees! Digamos "un día normal para mí, y para -casi- el resto de España, uno mágico -y consumista-". Sí, porque en mi casa los Reyes Magos nunca existieron, Papá Noel existió en la imaginación e ilusión mía y de mi hermano.

Con cara larga y de recién levantado, descendí escalón por escalón mis escaleras e hice un poco de zapping. Solo había películas horribles o ya comenzadas desde hacía un buen rato (si señores, ¡no había Sálvame hoy!). "Vaya mierda" pensé (no por Sálvame, obviamente, sino por la programación en general). Así que subí de nuevo, escalón por escalón, encendí el ordenador y vi que no había nadie conectado. "Reyes..." supuse. Me dispuse a esperar entonces a mi madre que llegaría de trabajar a las 16 y me había prometido salir a comer.

Permanecí frente a la pantalla ojeando indistintamente la red, hasta que llegó la hora. Oí sus ruidosos pasos a golpe de tacón. No tenía buena cara. De hecho, casi sin decir ni hola, se encerró en su cuarto angustiada. En definitiva y ya que no quiero transmitir este tema por el blog por circunstancias lógicas, salí a "almorzar" yo solo. Eran casi las 17, de ahí que ponga almorzar entre comillas.

Así llegué a aquel bar-restaurante-hamburguesería-pizzería-cafetería al que suelo ir en estas ocasiones, nada especial, pero si barato y bueno, al Sole:

- Unas papas locas sin mostaza, una hamburguesa especial y para beber una Coca-Cola.
- Perfecto. ¿Hielo y limón con la Coca-Cola?
- Si, por favor.

Estaba ahí sentado, en una silla enfrente de una mesa que se encontraba en la terraza. Dos niñas correteaban dentro y fuera del local, sembrando un cabreo épico pero disimulado por parte de los camareros. A mi izquierda, tres señoras cotilleando no sé muy bien de qué (ni me importaba), que tan solo bebían y fumaban. Podían hacerlo en casa por menos dinero, pero no, lo hacían allí. Y a mi derecha, otras tres mujeres vestidas como quinquis quinceañeras teniendo sus 35-40 años las cuales hablando entre sí ya gritaban y reían de un modo exagerado con chistes típicos de gente de ese estilo... "que esa iba más fea por fin de añoooooo... ¡jaja, jeje, jijiiiiiii!" y variantes de ésta. Estaban en la mesa junto a un hombre, Don Jerónimo, de 89 años (sí, me enteré de cuál era su nombre y de la edad, así de alto hablaban) el cual, supongo que debido a la edad, casi no oía ni hablaba, simplemente estaba... ni siquiera sonreía. Imagínense cuan alto podían llegar a chillar con el anciano al que, una que parecía ser su hija y con una caniqueta (dícesese de una chaqueta digna de canis o quinquis) marca XTG -sí, esa de los calzoncillos- llamaba "paaaaapaaaaaa" cual gitana.

Un lugar con tanto barullo no era el propenso para pararse a pensar y reflexionar en una fecha tan marcada en el calendario. De hecho, no lo hice hasta ahora. Tan solo observaba con un tanto de asco pero siempre desde el respeto. "Espero no llegar a ser nunca así" pensé.

Me trajeron educadamente mi hamburguesa especial, mi Coca-Cola y mis papas locas... ¡joder, mostazaaaaa!

- Uy, lo siento, te las cambio... - enseguida se dio cuenta el camarero del error. Me cae muy bien, y sé la putada que debía ser cambiármelas. Además, no es justo, tanta gente muriendo de hambre...
- No te preocupes - respondí - no moriré por un poco de mostaza. - O por un poco de esa mierda entre dulce, amarga, ácida y agridulce la cual me produce repelús. Paciencia, Ricky, paciencia.

Comencé a tragarme sin pensármelo demasiado mi comida. Mi salsa con un poquito de papas y mi perfecta hamburguesa. Tan perfecta que no se desmontó. "Perfecto," me dije, "por fin una comida confortante." Porque llevaba unos cinco días comiendo y quedándome con hambre, y a la hora de llegar a casa me llevaba la tremenda desilusión al recordar que no hay nada listo para comer.

Abro la cartera para pagar los 5'20€ y entonces la vi. Vi esa foto que no estaba muy seguro de si quería verla o no. ¿Tan solo una foto? Es un mar de recuerdos reflejados en una sonrisa, una jodida sonrisa, tan preciosa como diábolica -y forzada-. "Nunca fuiste mía, pero si lo fuiste en mis sueños, en mi imaginación, en mis ilusiones. ¿Escapa acaso eso de la realidad? Te quise en otro mundo. En otro en el que a tu modo me querías. Ahora, tan solo eres un recuerdo. Eres como ese recuerdo desesperanzador de lo que en realidad nunca tuve, resumido y recogido en una foto de carnet. Una puta foto de carnet. Aún recuerdo cuando me la diste y lo que me dijiste... 'Joder, en esta salgo fea, Ricky... otro día te doy otra.' 'Pues para mí no sales fea. Y sé que es una escusa para no darme ninguna. Dame ésa, me conformo. ¡Pero si sales preciosa!' 'Vale...' Fuiste el objetivo de distintos escritos míos. Aunque lo niegues, me enamoré. Plasmé una pequeña parte de lo que sentía, nadie podría imaginarlo. Deseé andar eternamente agarrado a ti, tu mano y la mía juntas. Incluso cuando me insultabas hacías sentirme más vivo que nunca. La esperanza de ser algo más me mantenía a tu vera. Hablábamos hasta horas inimaginables. Y lograste hacerme reír a carcajadas, sonreír con extrema sinceridad, sonrojarme, ilusionarme, desilusionarme... llorar, llorar desesperadamente. Ahora he de olvidarte. Debería olvidarte. 'Cosas de chiquillos' pensarás. 'Si tú no sabes, yo si sé' tenía que haber pensado. Pero, espera... ¿cómo quieres que te olvide, si cuando empiezo a olvidarte, recuerdo que estoy olvidando y pienso de quién trato de olvidarme y comienzo a recordarte de nuevo? Si todo fuera como un lenguaje binario, bastaría con un 0 o un 1 para alcanzar mi propósito. Pero todo es mucho más. Ahora, ¿qué he de hacer con la "nimiedad" esta? Cualquier acto sería masoquista. Podría tirarla, quemarla, esconderla, guardarla, devolverla, regalarla, arrgugarla, colgarla, enmarcarla -¿una foto de carnet?-, comerla... bueno, y más cosas. Pero algo que siempre perdurará será el recuerdo. Lo siento. Y no por ti, sino por mí. Perdona Ricky. Soy tu conciencia hablándote desde el subconsciente. Recuérdalo: te quise."

Pagué. Me puse los cascos y me largué. Entonces, escribí esto.

domingo, 2 de enero de 2011

Ideas ilógicamente lógicas

Era un día como cualquier otro. No ocurría nada especial. Simplemente pasaban los segundos, minutos y horas, envueltos en un entorno tranquilo y silencioso. Las nubes no eran suficientes para esconder totalmente al sol, tan solo parcialmente; aunque el sol tampoco era suficiente para iluminar todos los alrededores. Entre toda esa armonía, unas gotas que "levitaban" y que eran empujadas por un fuerte y bastante gélido viento, imperceptibles al sentido de la vista, pero sencillamente -y mucho- captables al tacto, me bañaban en agua sin exageraciones. Mi jersey gris se empapaba poco a poco, al igual que mis pantalones y mi -casi largo- pelo. Podía haber sido una situación incómoda para muchos; para mí no lo fue. A pesar del frío y de la incomodidad que suponía andar mojado y, por tanto, hacer más notable la frigidez, me sentí tan libre como la brisa que azotaba todo lo que me rodeaba, incluyéndome a mí, obviamente. Me encontraba "por encima de las estrellas"...



Sí. "Higher than the stars".

...

Avisté a mi derecha, como rodeando las montañas que se alzaban sobre mí, un fenómeno totalmente explicable, pero con un toque mágico y misterioso... un enorme y perfectamente arqueado arcoiris. Fue entonces cuando de verdad pensé en cuan estúpidos podemos parecer viviendo entregados a una idea, a una única idea. Dependemos de ésa hasta tal punto de actuar no como deseamos, sino presos del "qué será lo mejor". Rogamos por ella. Morimos por ella. Vivimos por ella. Hablamos por ella. Actuamos por ella. Pero el tiempo pasa... y "ella" acabará cayéndo, la desechamos, demostrándonos lo estúpidos que fuimos y dibujando una perfecta sonrisa de oreja a oreja en nuestro rostro al ver que nada era como pensábamos sino que todo era mucho más.

Estoy escribiendo en abstracto, pues mi mente se encuetra así. Perdida y confusa. Formándose... continuamente cambiando. Cambios y más cambios. Probablemente al leer esto no saques ninguna conclusión lógica. Yo tampoco la he sacado. Pero, ¿hay acaso algo lógico en este mundo?

A veces resulta extremadamente complicado distinguir lo real de lo imaginario. Hacerte la idea de que no todo es como deseas que sea... pero, ¿son acaso los deseos reales? ¿Podemos vivir de los deseos? ¿De la esperanza? Confusión y más confusión es la que surge en mi cabeza cuanto más piense. La misma confusión que te está surgiendo a ti ahora mismo. Esa que hace que pienses: "este tío está zumbado... no se entiende nada".

Releeré esto dentro de años... o quizás no tanto... meses, o incluso semanas... y pensaré en lo estúpido que puedo resultar a veces. Entonces sonreiré, al ver que todo es mucho más.

En la lógica se encuentra lo ilógico.

sábado, 25 de diciembre de 2010

todos para todos


(¿POR QUE?)

Porque me das calor
porque soy el numero 1,
aunque dudo

PORQUE

¡siempre estas!

porque el suelo nunca supo mejor,
porque se que estas ...

¿por que no me atravesó?

¡porque aun siento la gravedad!
porque el suelo nunca supo mejor.
Cuidado que voy.

Porque te necesito...

eres la respuesta a la muerte
el recuerdo de mi gente

eres el orgullo de ser único

Porque soy un paranoico

¡porque siempre estas!

porque te quiero,
ayúdame,
ayúdame

aaaaaaaaaaaaahg!

todos para todos

. . .

ayúdame a recordar
de donde vengo
para poder encontrar

¡ la respuesta!

¡Porque se que esta!

envíame milagros.
Porque te necesito...
porque se que estas.


no te olvides de donde vienes, siempre habrá una respuesta

Y pensar que has sido el más rapido de 3.000.000 de espermatozoides... Joder, eso anima a seguir viviendo, ¿no?

por eso, todos para todos

miércoles, 22 de diciembre de 2010

¿Nuevo rap? Vaya hombre...

No un día más como otro de clase, día de recogida de notas, navidad... resumiendo, certamen de ineptos para expresar su calidad musical en un recital navideño. No digo que estuviera mal del todo, solo digo que de más de 40 personas que hubo sobre aquel escenario cantando, solo dos voces merecieron ser escuchadas. Una, proveniente de una joven, una voz dulce y con un gran control de la respiración, dando como resultado melodías agradables para el oído. Y la otra, era de una rapera, su voz no era tan dulce, pero su flow... bastante bueno, sí señor, he de quitarme el sombrero. Sí, he de quitarme el sombrero, porque me esperaba que ésta, fuera como sus dos predecesores en la actuación, unos aberrantes individuos. Pero en vez de eso fue... no se, la letra criticaba (un mínimo, además de que el rap es una música principalmente de critica, aunque muchos se esfuercen en dedicarse a los amoríos baratos), tenía soltura en el escenario, buen flow... era rapera, no creo que podamos hablar de una MC, pero sí mejor que muchos, sobre todo mejor que los retrasados que la precedieron...

Bueno, habiendo destacado lo que me gustó de la sesión, dediquémonos a destripar lo que consiguió que mi estomago diera un vuelco de 360º, produciéndome unas tremendas ganas de potar... ¿Tan malo fue? No lo se, será que estoy acostumbrado a la buena vida y mis oídos y mi cerebro no acostumbran a soportar tamañas estupideces... pero bueno, al caso.

Hablemos del primer "grupo de rap". Compuesto por 2 chicas y un chico. Una chica adoptaba el papel de cantante principal y la otra el de cantante secundaria, además de participar en el coro con el chico... Se supone que estamos en navidades y el tema ha de ser, si no es un tema común al rap, feliz o alentador, como mínimo referente a las navidades... pero de golpe salen con una canción triste de amor... ¿han tomado al rap por pop barato? No es tanto el tema, sino que la canción podía perfectamente valer para Operación Triunfo o para Regeton, como coño se escriba... Seguramente los ideales del rap no llegan a la gente y resulta que los tontos que no se enteran terminan haciendo lo típico... cagarla... por cierto, no entiendo que problemas con el amor ha tenido un/a niñato/a que tiene entre 15 y 16 años. Ahora resulta que los estúpidos maduran antes y yo sin enterarme...

El segundo "grupo de rap". Compuesto por dos chicos, uno rapeaba y el otro hacía las veces de coro. Vale... estos criticaban... bieeen, un aplauso. Pero cuando escucho el estribillo, FAIL:

"Nuestros profes son como sargentos
duros como el cemento,
tan viscosos como el pegamento".

¿PERO QUÉ COÑO? Típica estupidez de ignorante paranoico que se piensa que los profesores se hacen profesores para ir a molestar... El que escribiera eso debería de plantearse ir dejando de mezclar el pegamento con el cemento para posteriormente esnifárselo, porque las estupideces ya están ya demasiado a la orden del día y en otros estilos de música como para extenderlo también al rap.

Lo que pude distinguir entre los ininteligibles balidos de ese espécimen que estaba adueñado del micro (sí, porque la dicción no esta de moda, no es guay... Parece que les cobraran por mover la boca) era que le molestaba que los profesores pusieran tareas para casa, exámenes y además les suspendieran... Yo hace tiempo que se que vivo en un mundo de subnormales, pero no sabía que llegaban a tal extremo.

Porque resulta que ahora ser maestro es un chollo; te rascas los huevos y además le amargas la vida a unos pobres niños que vienen a pasarlo bien. Retrasados... prueba tú a levantarte a las 6 de la mañana, tras haberte acostado tarde porque estabas preparando las clases del día siguiente y corrigiendo exámenes. Luego, entrar a clase a las 8 y sentarte delante de un montón de energúmenos que sabes que no tienen el menor interés por lo que dices (no todos son así, pero estoy describiendo la regla general) y que además, montan un escándalo que sales con migraña de clase, la cual al final de la jornada ya tiene voluntad propia y recorre tu cabeza de lado a lado. Dedícate a escuchar las mayores estupideces, las mayores patadas al diccionario, las mayores burradas. A ver el mayor desinterés por lo que dices, a ver los mayores favoritismos, a ver las mayores faltas de respeto, a ver que las generaciones siguientes, cada una peor que la anterior, se van al jodido traste, a ver como impertinentes alumnos te faltan al respeto y tú, sin poder darles ni un reglazo, como en la época de Franco. Y tras todo esto, ver que todas tus jornadas de 6 horas al día, durante 5 días a la semana, durante 9 meses al año no sirven de nada, porque todos tus alumnos se olvidarán, otros ni siquiera se han enterado y otros ni se han molestado en atender... trabajo en vano...

Amigo, de todas las profesiones del mundo, a una de las que mas respeto le tengo es a la de ser maestro. Siento admiración por esa fuerza de voluntad que te lleva a aguantar tanto lo anteriormente descrito y aún tener ganas de alabar a alguien que lo hace bien o que destaca. Y tras todo esto, aún con los mastuerzos (de los cuales esta el mundo lleno), pretender que tus alumnos aprendan y salgan preparados de tus clases y contribuyan a un mundo mejor... una utopía por estos días... así año tras año...

No quiero ser maestro...

Así que, querido ignorante, una entrada más dedicada a ti y a tu estupidez, así como a tu pedantería.

Y mi más sincera muestra de respeto y admiración a todos los profesores, que nos han aguantado, aguantan y nos aguantarán... jajaja.

PD en los comentarios*

lunes, 20 de diciembre de 2010

Principio y fin

Comenzar es lo más complicado a la hora de escribir, sobre todo cuando no corre por tu cabeza un tema prefijado o anteriormente elegido, sino más bien un sinfín de ideas, sentimientos, ilusiones, desilusiones, recuerdos que, en un momento no demasiado oportuno ni favorable, piensas que han de ser plasmados. Un simple desahogo, o mucho más. Una representación escrita del tremendo guirigay que se escucha dentro de ese cráneo machacado de tristeza y amargura en ocasiones como esta (y otras). No pretendo dar pena, que quede claro. Y ya he comenzado, no ha sido tan complicado al fin y al cabo.

Termina el año, el año 2010. Un año más, o un año menos... depende de cómo quieras representarlo. Con él, se van otras muchas cosas, junto a otras que se han ido, ya son muchas las huídas. Las lejanías no pueden disimularse ni evitarse, solo maquillarse con una aparente felicidad omnipresente, falsa por supuesto. Deseamos suerte a los que se van, aunque a otros la muerte, injusta muerte. No por ello la vida acaba, tan solo acaba un año. Como él habrán otros muchos, infinitos, tan solo diferentes por el número que marque el calendario, gregoriano en nuestro caso.

Sin embargo, veo el fin en otros caminos esperanzadores ocasionalmente y, otras veces, todo lo contrario. Caminos en los que me vi impulsados, como en una ráfaga de viento, tan intensa como esa búsqueda inexplicable y casi impulsiva y, para mí y hasta ahora, inalcanzable e imposible, inmensa y complicada... la búsqueda de ese amor que me haga sentir lo que nunca he sentido. Final desastroso y fallido. Ahora toca volver a sentarme en ese mundo, mi mundo, negro y plagado de incomprensión, de diferencias, de contrastes, de -intentos de no pertenecer a la...- ignorancia.

La música triste penetra en mis oídos, y con ella, lágrimas relajadas caen desde mis ojos, recorren mis rojas mejillas, hasta caer en mi duro pecho, solo penetrable por sentimientos benignos (o malignos), porque mi corazón solo se parará cuando éstos sean inexistentes ya... y, más tarde, esa lágrima se evaporará... como mis sentidos, como mis ilusiones (si pobre iluso...), como mis recuerdos, como mis sentimientos.

Ya nombré cuan complicado podía ser comenzar (a escribir, o con cualquier otra cosa...), pero me percaté de que también es complicado terminar. Incluso más. Cuando la amargura se adueña de ti, te manipula, te cambia, te desespera... y te desvela que todo tiene su fin, que has de olvidarte, que ya has fracasado, que nada sirvió para nada... ni llorar ni reir. Pero que aún así, la única vía que queda en pie es la de seguir adelante, con la cabeza erguida... y el corazón roto.

Fin.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Lluvia...

Escrito en un día de lluvia, con una desesperación de lluvia...

Te echo tanto de menos… y me frustro tanto cuando miro hacia fuera y veo que no puedo ir a verte, veo que llueve… mi corazón se acelera, se llena de adrenalina y tengo que dejar de pensar en ti porque exploto de ira al no tenerte… frente a frente… para así poder decirte que este tonto te quiere… para que puedas decirme que no me quieres… y que me odias… a tu manera. ¿Y qué espera este alma inquieta…? Qué afrenta… la de no poder hacer nada salvo escribirte, añorarte, enviarte mi mensaje que circunscribe una frase… un te quiero grabado entre besos.

Tan extenso es mi ruego… tan exasperante es mi desenfreno… por sentir que no estás, que no te veo y que entre mis brazos no te tengo…

Viviré unas horas más… un día más… y tu recuerdo me da las fuerzas para aguantar…