lunes, 25 de octubre de 2010

Emociones: Amor

Flotas…

La garganta te borbotea

Y notas…

Que nada te bloquea

Nada importa…

-

-

Te gustan…

Las palabras que emplea

Su figura…

Te hace pensar solo en ella

-

-

Te asusta…

El hecho de poder perderla

Es su arte…

La que te bloquea

El que te ame…

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-

Simplemente te eleva

Es su mirada…

La que te embelesa

Solo amarla…

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-

Te da una bonita empresa

Es poesía…

Relatar con palabras su belleza

Es hipocresía…

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-

Decir que no la quieras

No imaginas…

Un mundo sin tenerla

No terminas…

De mirarla si esta cerca

No es tu vida…

Si no esta ella.

domingo, 24 de octubre de 2010

Emociones: Rabia

El primer latido amenazador,

como el primer tiro de una guerra

ese que llega directo a abrir la veda,

liberador,

-

-

rompe tu coraza de paciencia

gritas a tu conciencia

con total desobediencia.

Oprimes de forma cruenta

todo aquel resquicio de moral y ética.

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-

No importa nada, solo hay rabia

odias a aquel que la provoca,

provoca a tu interior bestia

e invoca ese instinto animal

ese que te impulsa a matar.

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-

A clavar las garras en cada una sus palabras

mas no hablara mas,

mal de tal hazaña

pues la lengua le quedara cercenada.

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-

Adrenalina,

te corre prisa

cuentas cada centésima

para ir hasta allí y borrar su sonrisa.

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-

Le miras de forma cristalina,

un abovedado transparente

deja ver de forma evidente

todo lo que te pasa por la mente,

-

-

mas no cortas,

gritas.

La rabia brota,

como un manantial,

agua insana,

que malsana

toda norma moral inscrita.

-

-

Maldita,

esa lengua maldita,

esa pestilencia personal única,

que te impulsa a dejar la rúbrica

en esa lengua bífida,

sucia.

-

-

Tu corazón sobrepasa límites

en tu estallido emocional,

no veras más

que tus manos golpear

lo que en tu felicidad incide,

cual cuchilla herirás

con placer homicida,

de la rabia.

viernes, 22 de octubre de 2010

Maldito corrupto.

Damas y caballeros, Ricky ha vuelto después de un mes sin internet (nunca se pasen a Vodafone). Vengo con algo sin demasiado mensaje, es algo más bien, por así decirlo, "Tarantiniano". Una historieta con insultos, sangre y espero que algo más profundo. En fin, sin andarme con ambages, aquí va:

Por allí salía él. Vestido, como no, de etiqueta, con su corbata y su traje gris más caro que mi coche (aunque no fuera muy complicado) y maquillado de mentiras y de hipocresía, como muchos que ocupan su vocación. Currículum inmaculado. Dos años más trabajando y tendría la posibilidad de no volver a una oficina, viviendo mejor que cualquier “personajillo de clase media”. Político corrupto de mierda. Pobre inocente, no sabía lo que le esperaba. O mejor dicho, quién le esperaba. Efectivamente, allí estábamos nosotros, observándolo en mi Clio del 99. Aún éramos “soldados” de la “familia”; nos tocaba hacer todo el trabajo sucio y no teníamos casi ningún lujo. Aunque sabíamos que pronto subiríamos de rango y tendríamos al menos un Mustang o un Chevrolet. Lo hacíamos cojonudo. Mientras él sacaba las llaves de su Mercedes, nosotros abríamos la puerta del coche dispuestos a dirigirnos hacia él. Los dos con una nueve milímetros escondida en el bolsillo interior de nuestra chaqueta negra, por órdenes del jefe. Dispuesto él a abrir su bólido, se sorprendió al sentir el frío metal de mi pistola en su espalda.

- Maldito cabrón – le susurró mi compañero – más te vale que no armes ningún escándalo, ¿entendido?

- No entiendo nada – respondió - ¿qué ocurre? ¿qué es todo esto?

- Más te vale que lo comprendas rápido – le respondí bruscamente y con voz ronca, algo forzada – ahora, haz como si nada, pega media vuelta y acompáñanos.

No soltó ni una jodida palabra. Podía sentir el pánico en sus ojos. Incluso le salieron unas lágrimas. Pero no sentía compasión, había traicionado al jefe y tenía que pagarlo caro. Le cacheamos en busca de algo extraño, algo con lo que delatarnos o algo que pudiera herirnos. No tenía nada. Le atamos las manos en la espalda para asegurarnos de que no saliera del coche. Si nos paraba algún policía, le decíamos que veníamos de parte del jefe y lo comprendería. Le pedíamos su nombre y se llevaría su parte. Tenía comprados a la mayoría de los cuerpos policiales de la zona, por lo que no existía ningún problema. Si no, se le obligaba a la fuerza a ayudar y en un caso extremo lo fusilábamos. El resto callaría por miedo a no recibir su paga. Así de penosa era la policía, pero nos beneficiaba, por lo que también nosotros nos callábamos.

Llegamos al sitio clave, a la “madriguera”. Allí había un par de matones muy hijos de puta esperando. Sentamos al pobre desgraciado aquel en una silla de madera, siempre con las manos atadas. Le tapamos la boca con cinta americana y disfrutamos viendo como sufría.

- ¿Por qué lo hiciste? Intentaste joder a la persona equivocada en el momento equivocado. Al “jefe” no le jode nadie, y todo el que lo hace merece ser castigado. ¿Quieres decir algo en tu defensa? – se oían unos gritos incomprensibles debido a que tenía la boca tapada - ¿Cómo? No te entiendo… ¿Vosotros lo entendéis señores?

- ¡No! – contestamos.

- Lo que me imaginaba. – gritaba cada vez más alto. – Intentaste delatarnos, nos han dado el chivatazo, maldito desgraciado. ¿O acaso te creías que eras el único bien pagado? ¡Corrupto de mierda!

Se sacó un revólver casi del tamaño de una escopeta, le acarició la cabeza con éste. Tan solo le soltó una ostia con esos dos kilos y medio de metal. El otro matón, cogió una navaja suiza que tenía en el bolsillo del pantalón y se la clavó en el muslo, cerca de la rodilla, pero no dijo ni una palabra y siguió apurando su cigarrillo tranquilamente.

- Creo que se lo merecen ustedes, señores – señalándonos con el maldito trabuco ese – no es al primero que me traéis, así que venga, saquen sus nueve milímetros y llenen los sesos de este tío de hierro.

Pensé que se trataba de un vacilón. Ese tío era un perro de los gordos, y si nos ordenaba tal acto, quería decir que iban a ascendernos. Era un honor, por supuesto. Hubo unos cinco segundos de silencio. Y entonces, nos levantamos sin decir ni una sola palabra, sacamos las pipas apuntamos a aquel cabrón y le soltamos siete tiros cada uno, por todo el cuerpo. Sentí una satisfacción inhumana. Los dos profesionales nos dieron 50 euros a cada uno por el trabajo. Después, se largaron en su BMW.

Cerca de “la madriguera” no circulaba ni gente ni coches ni perros ni nada de nada, así que cogimos el cuerpo ensangrentado, lo metimos en el maletero del Clio y lo dejamos al lado del río, mal enterrado, aposta. Dejé a mi colega en su casa, y yo volví a la mía. Me esperaban mis cuatro niños, tres chicas y un varón. La mayor tenía trece años, y ya cocinaba junto al segundo más grande, con diez años. Las otras dos eran gemelas, de cinco años. Mi mujer ya no estaba, estaba en otro mundo: en el de las drogas. Quiero que mis chicos estudien en la universidad y no se vean en el día de mañana en los marrones que me busco todos los días. Vivían engañados, pensaban que era un limpio trabajador más del ayuntamiento. Pobrecillos.

- ¿Otro duro día de trabajo, papi? – me dijo la más pequeña de las gemelas, por un par de minutos.

- Pues si Inés, muy duro sí.

A la mañana siguiente el titular del periódico decía lo siguiente:

“MASACRE PÚBLICA ¿HASTA DÓNDE LLEGARÁ?”

“Hallado un cadáver más, esta vez de un político, al lado del río Liro.

Se habla de corrupción, de ajustes de cuentas y de muchas cosas más.

Mientras tanto, la policía investiga el caso.”

Una sonrisa de oreja a oreja apareció de pronto, sin pedirlo. Yo cobraría el cheque esa misma tarde.

jueves, 21 de octubre de 2010

¿Insensible?... Nah...

Muchos... me tienen por un insensible... jajaja, ya anduve reflexionando por esos lares pero... resultó que no tengo tanta suerte, estoy metido de cabeza, quiera o no, en el condenado y estúpido mundo de los sentimientos, emociones y dilemas morales.

Ja, ya quisiera, no sentir... no tener que lidiar ni mediar con mis sentimientos, no tener que comerme, tantas horas de reflexión, tanto atasco mental, tanta mierda... resumo, porque me puedo tirar el día entero.

Me quemo, cuando tengo que reprimir mi rabia, mi ira. Me enferma la mayoría de la porquería que que rodea mi vida y me cayo... Vengo aquí. Llego a mi casa, suelto mi mochila y apenas puedo comer observando el teclado del ordenador... en abrir este diario... este... reflejo de mi alma, que me deja soltar un poco de mi asco...

Me amargan tantas cosas... cosas que tengo delante... cosas que quiero coger... cosas que me permitirían ser feliz... pero no, si alguien cree en el destino, que me lo presente, le daré cuatro patadas en su culo de pollino... Porque, solo hay que mirar el dicho de... "unos tanto y otros tampoco". Y... no soy tan corto de mente para acogerme totalmente a otro dicho "mal de muchos, consuelo de tontos"... Y tengo que quedarme tranquilo, mirar desde el filo al fondo del precipicio como mi paciencia y mi felicidad, caen y caen hasta perderse en el abismo...

Es que... ya he pensado tantas veces en estallar... en entrar en una espiral iracunda que desembocara en al menos, un segundo de paz... Soltar todo, porque, a veces pienso, que venir aquí y soltar mi rabia (que no es poca la que suelto cada día y no son pocas las verdades que digo, cada día), no es suficiente, porque, luego te imaginas... joder, y si lo hubiera hecho allí... Una frase que siempre me ha gustado "Prefiero arrepentirme de las cagadas, que de no haber hecho nada en toda mi vida por miedo a cagarla". Bueno, puedo quejarme de que el miedo rige en parte mi vida, por no cagarla con los que quiero... por no meter el remo hasta donde no pueda sacarlo... harto...

Bueno, en esto de los sentimientos... por mucha porquería que haya, o que podamos extraer después de un rato reflexionando... siempre, siempre, podremos recordar cosas buenas. Una sonrisa, una mirada, unas risas entre colegas, bromas, anécdotas... Y todo esto nos deja con un terrible dilema. Teniendo en cuenta que el porcentaje de mierda es alrededor del 70-80%, ¿El otro 20-30% compensa? Mas nos vale jajaja.

Y si bueno, puedes llamarme insensible si lo haces porque tu rollo banal de cada mañana, tus preguntas hipócritas de"¿Qué tal?" y "¿Qué te cuentas?"(yo sabiendo que no te importa lo mas mínimo, la educación no va conmigo), tus charlas vacías sobre temas vacíos que no aportan nada, etc... Si, si me llamas insensible porque, todas estas cosas me traen sin cuidado, porque, no me corte en decirte que te calles, que no me importa. Si, si lo dices, por eso, me auto-proclamo un insensible.

Perdonadme si no quiero charlas vacías con gente vacía. Perdonadme, si quiero darle un sentido interesante a mi vida, evitando todas las estúpidas... masas de incontrolable estupidez generalizada en cada una de sus capas...

sábado, 16 de octubre de 2010

Ilusiones, desilusiones, contradicciones

Ilusiones... es algo que hace tiempo tuve que olvidar. Abandonarlas, dejarlas tiradas en la cuneta, en respuesta a dejarme ellas a mí en las letrinas. Dispuesto a olvidar, pero, al olvido se le fue de la mente el tener compasión conmigo. La desilusión es algo normal de nuestras vidas, puede esperarte tras cualquier esquina pero, cuando llega un punto en el que parece estar ensañada contigo, te lo replanteas. Te dices: "Chico, olvídate ya de todo eso que esperas".

Así se comienza a abandonar todas las ilusiones, todos esos pequeños deseos a corto plazo, no son ambiciosos, simplemente son una muestra de tu imaginación de cómo podrías ser feliz... y duele... que tantas veces te sea mostrado el elixir de la vida en pequeñas medidas y que de un solo parpadeo te lo quiten de la vista. Tanta desilusión es dolorosa, te quema las entrañas y te convierte en todo aquello que cualquier ser inteligente odia, un amargado, terco, conformista, auto-complaciente en tu desdicha y un vulgar despojo de lo que fueras antaño.

Así fue, como eliminó la ilusiones de mi vida. Dolía demasiado tenerlas todos los días, ver lo que querías y que delante de mi perpleja cara, me fuera arrebatado todo antojo de felicidad. Sin ilusión, no hay desilusión.

Todo iba bien, sin pensar en lo que podía tener, sin imaginación de mi futuro y sin muestra de lo que quiero y no puedo poseer. Pero, todo termina. Un día, en una tertulia, como otra cualquiera, debatiendo dilemas, salio el planteamiento de, sin ilusiones...¿qué es un hombre sin ilusiones?¿Qué es de aquel hombre que no aspire a más?¿Qué es de aquel hombre que no desee ni su propia felicidad? Cabizbajo, a reflexionar.

No es por esto únicamente, porque, en nuestra vida, siempre aparece algo que hayamos deseado fuertemente siempre, o... afloran sentimientos de repente. Entonces, no puedes evitar dejar a tu mente volar por cualquier idilio impensable, todo aquel, en el que tu felicidad no fuera cuestionable. Se que no es bueno hacerlo pero... es tan grato pensar en poseer la preciada semilla de tus sonrisas... es tan fabuloso, flotar, aunque solo sea unos segundos por ese mar de fantasía... es como una droga, te engancha y no puedes escapar, si intento no pensar, me pongo a vagar por mis ideas realizando todo tipo de giros para esquivar cualquier idea de felicidad...

Renegado de las ilusiones, pero, quien no se ilusiona, no se desilusiona.
Quien no aspira, no posee.

lunes, 11 de octubre de 2010

Garabatos

venderia mi corazon
para que las cosas fueran mas faciles,
para poder decirte te quiero

. . .

estoy solo ...
observando como el sol os da calor,
disfruto de mi ausencia de amor

el camino es largo
¿donde se supene, que mi infancia, acabo?

. . .

venderia mi corazon
para que las cosas fueran mas faciles,
para poder decirte te quiero
y que me lo devolvieras, con un beso

una noche mas solo
una apuñalada

escondo muchos deseos,
entre estos garabatos

. . .

aqui la hierba es gris
raro es el dia y rara es la noche
impotentes son las tardes, que paso solo,
aqui los "te quiero" no significan nada ...
no significan nada
no tienen importancia ...
aqui el sol no transmite calor

. . .

me odio a mi mismo
e echo daño a otros
por capricho

venderia mi corazon
para que las cosas fueran mas faciles,
para poder decirte te quiero
y que me lo devolvieras con un beso

para poder mirarte de cerca
admirarte sin verguenza,
reirme contigo,
acariciarte, para ...
que mis deseos se vean cumplidos,
unicamente
espero que mis garabatos sean vistos
raro es el dia, y
en ocasiones
rara es la noche ...
te necesito
entre mis brazos

... garabatos

martes, 5 de octubre de 2010

Expectativas de felicidad

Reitero graciosamente, en este peculiar derroche de fantasía y un lenguaje en miras de ser filosófico, mi opinión o mejor dicho, mi análisis de lo que podría ser nuestra felicidad. Bueno, a riesgo de ser pesado escribo esto. Porque, no aporto soluciones, solo planteo dudas, te hago pensar, a ti, querido (ademas de escaso) lector. Es que, como anteriormente mencioné, nadie sabe a ciencia cierta qué es la felicidad. Dudo, que alguien que no sea un idiota, la haya experimentado en su totalidad.

La felicidad es algo, que a la mayoría de las personas que pensamos nos es vetada. Se nos muestra (gusto de apoyarme en una odiosa referencia a la biblia, en el que del Árbol del Edén les es vetado el fruto a nuestros "antepasados" Adán y Eva) y se nos pone en un pedestal bien alto para que admiremos lo tan lejos, pero, a la vez tan cerca que la tenemos.

Hoy en día, con tantas puertas abiertas y las que quedan por abrir, tenemos una libertad tal (incluso tras habérsenos negado gran parte de ella, pero, estamos acostumbrados) que la misma visión de lo que podemos hacer y lo que podremos conseguir, nos aterra, nos atemoriza, nos priva de nuestro tan ansiado "Fruto del Edén".

Porque, para ser sinceros. Todos estaríamos bien, si lo mas importante que tuviéramos que decidir en nuestra vida es si queremos la carne muy o poco hecha. Que lo demás, fuera fácil o que no repercutiera demasiado en nuestra vida. Hacer lo que queremos cuando queremos y de la forma que queremos. Todo seria mucho mas fácil. Sin complicaciones morales, sin dilemas éticos, sin celos, sin envidia, sin dolor, sin trabajo, sin necesidades, sin... sin... trascendencia.

Pero, cuando despiertas de este idilio, se esfuma esta dulce fantasía. La miel moja tus labios pero, no calmas tus ansias de este preciado carmín dulce. Tus decisiones, a pesar de que tienen repercusiones en el mundo que te rodea, tienen trascendencia en como vives tu vida y en como la viven los que te rodean. De repente, pasas de estar en un sueño donde todo es de color rosa y todo es confortante a estar en un mundo ("real") en el que casi lo único que otorga la felicidad momentánea y te deja volar mas allá de tus limites es lo ilícito, lo prohibido, lo oculto, lo marginado, "El Fruto", "La tentación"

Bueno, esto nos deja unas preguntas existenciales bastante ávidas de respuesta. Unas preguntas voraces que nos carcomen por dentro y nos dejan bastante consternados. Consternados ante el aparente sin sentido que (al menos por ahora) adquieren nuestras erráticas vidas. Unas preguntas que ya acosaron a otra gente como Inmanuel Kant, un filosofo (el cual conozco por haberlo dado en filosofía).

¿Qué debo hacer?¿Cómo debo vivir mi vida?¿Qué tengo que esperar del futuro?¿Sirve de algo nuestra existencia?¿ Y cuándo muera? ¿ Habré contribuido a algo mayor?¿ Podría haber sido mejor persona?... Y así interminablemente.